Financieros y gestores vascos en la corte castellana a fines de la Edad Mediael tesorero Ochoa de landa

  1. MARTINEZ HERNANDEZ, PAULA
Zuzendaria:
  1. Javier Goicolea Julián Zuzendaria
  2. Ernesto García Fernández Zuzendaria

Defentsa unibertsitatea: Universidad del País Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea

Fecha de defensa: 2017(e)ko iraila-(a)k 12

Epaimahaia:
  1. María Isabel del Val Valdivieso Presidentea
  2. José Ramón Díaz de Durana Ortiz de Urbina Idazkaria
  3. Ángel Galán Sánchez Kidea

Mota: Tesia

Teseo: 143803 DIALNET lock_openADDI editor

Laburpena

El objetivo esencial de este trabajo de investigación ha sido acercarnos a la figura de Ochoa de Landa, el que fuera tesorero de los descargos de los Reyes Católicos y despensero mayor y pagador de la Casa de la reina Juana I de Castilla, especialmente a su labor en esta Casa de la reina Juana. Lo enmarcamos dentro del grupo de financieros vascos que desplazaron sus intereses a la Corte castellana a fines de la Edad Media, y que actuaron como gestores del dinero de la Real Hacienda, de lo que encontramos ya algunos ejemplos: el contador Juan López de Lazarraga, el banquero Ochoa Pérez de Salinas, el argentier Juan Martínez de Adurza, etc. La base fundamental de este estudio han sido las cuentas del propio tesorero relativas a la Casa de la reina Juana, situadas en la sección de Contaduría Mayor de Cuentas, primera época, del Archivo General de Simancas, además de otra documentación archivística, en su mayoría inédita, localizada en diferentes archivos peninsulares. Se ha pretendido cubrir el relativo vacío historiográfico existente sobre este tesorero, al mismo tiempo que estudiar unas fuentes documentales con una información que en nuestra opinión merece la pena sacar a la luz pública, relacionadas con la financiación de la Casa de Juana I y los dispendios derivados de su servicio, ya sean las nóminas de raciones y quitaciones de sus servidores y criados, las nóminas de los oficiales que residían en la Corte del Rey, los gastos relacionados con la infanta Catalina hasta su partida a Portugal en 1525, la despensa y cera, las compras de bienes y materiales (telas, vestuario, calzado, etc.), las compras a mercaderes, plateros, carpinteros, sastres, costureras, entre otros gastos ordinarios y extraordinarios. En sí, una documentación de enorme riqueza e interés para investigadores de las más diversas especialidades.